DISCURSOS : AGOSTO DE 1998 : 09 DE AGOSTO

 

 

 

Mensaje del licenciado Tomás Yarrington Ruvalcaba, candidato a la gubernatura del estado de Tamaulipas, en la reunión diálogo con Nuevo Laredo, el 9 de agosto de 1998.

Amigas y amigo de Nuevo Laredo.

Es para mi un gran honor poder estar aquí esta tarde.

Vengo a este municipio con un objetivo muy claro.

Vengo a compartir con ustedes algunas ideas y criterios que regirán el próximo gobierno, si ustedes me llevan a encabezar el esfuerzo de todos los tamaulipecos, durante los próximos seis años.

Vengo también a escuchar, a establecer un diálogo abierto y franco sobre lo que nos preocupa y sobre lo que deseamos cambiar en el futuro.

A lo largo de esta campaña se ha hecho costumbre platicar abiertamente con gente como ustedes.

Gente que con su trabajo diario, se gana el aprecio de su comunidad y forman parte de una conciencia colectiva en la que se expresa, lo que el pueblo siente y quiere.

Hoy, que vivimos el proceso político para renovar los poderes del estado, considero oportuno abordar uno de los rubros que más preocupan a la ciudadanía.

Me refiero al problema de la seguridad pública.

Son múltiples y reiterados, lo llamados que hace la población a sus autoridades, para que se garantice mayor tranquilidad en las calles y los barrios.

La ciudadanía no acepta que la delincuencia y la falta de seguridad pública se entrelacen con el destino de Tamaulipas.

Le demanda, enérgicamente, a las autoridades, que cumplan con una de sus principales funciones, que es brindar seguridad a las familias.

Quiero decirles que mi propuesta de gobierno recoge y hace suyo este clamor ciudadano.

En Tamaulipas, como en otros estados y regiones, el crecimiento ha traído como consecuencia algunos desajustes sociales. Entre ellos, el aumento de la delincuencia y de la violencia, aparecen ligados al desenvolvimiento de las ciudades.

Nosotros no deseamos y no permitiremos que el crecimiento venga acompañado de más inseguridad pública.

Queremos que en el futuro, la tranquilidad y la paz social sean elementos cotidianos de la convivencia.

Queremos que se acaben las angustias de los padres de familia, cuando sus hijos salen a la calle.

Por eso, hoy quiero pedirles su ayuda, para que le digan a su gente, a sus familiares, a sus amigos, que Tomás Yarrington está comprometido a devolver la tranquilidad que las familias demandan.

Díganle a la gente que queremos un mejor gobierno que destine mayores recursos a la seguridad pública. Pero que esos recursos estén bien aplicados, que permitan una mejora sensible en la calidad del servicio.

Que la gente sienta que está más protegida. Que tiene cuerpos policiacos que merecen su confianza y que están ahí en un número suficiente.

Díganle a todo el mundo que queremos más y mejores policías, dotados de equipo y que cuenten con lo necesario para hacer frente a una delincuencia que dispone de muchos recursos.

Pugnaremos porque a las escuelas de policía sólo ingresen los elementos que tienen el perfil y la vocación para dignificar los cuerpos de seguridad.

Amigas y amigos de Nuevo Laredo:

Quiero que se lleven la certeza de que habremos de dar una batalla sin tregua a la delincuencia, que utilice toda la fuerza y los recursos del estado, para garantizar la seguridad de las familias y la tranquilidad en los 43 municipios de Tamaulipas.

Habremos de luchar para que el dinero de la delincuencia no sirva para comprar impunidad.

No permitiremos que malos servidores lucren con sus puestos. A los cuerpos policiacos les reclamamos honestidad a toda prueba.

Que quede claro, estamos decidido a hacer todo lo necesario para revertir, pronto y de manera contundente, la inseguridad.

En Tamaulipas, la delincuencia no nos ganará la batalla. Merecemos y podemos construir un mejor futuro. 

Vamos por el futuro de Tamaulipas.