DISCURSOS : FEBRERO DE 1999 : 28 DE FEBRERO

 

 

 

Mensaje del Lic. Tomás Yarrington Ruvalcaba, Gobernador Constitucional del Estado de Tamaulipas, durante la reunión con el gobernador de San Luis Potosí, licenciado Fernando Silva Nieto, para la firma de convenios de colaboración entre los dos gobiernos, celebrada el 28 de febrero de 1999 en Altamira, Tam.

Los tamaulipecos recibimos con gusto, la visita del gobernador del vecino estado de San Luis Potosí.

Su presencia demuestra un gesto de amistad, que mucho apreciamos.

Licenciado Fernando Silva Nieto, está usted en su casa… bienvenido a Tamaulipas.

Para el pueblo de Tamaulipas esta visita tiene un significado especial, porque nos permite estrechar lazos para enfrentar retos comunes.

Los tiempos actuales nos exigen establecer esquemas de colaboración, que sean diseñados a partir de una visión integradora.

Su visita es importante porque abre posibilidades para explorar y enriquecer proyectos de futuro, en beneficio de ambos estados.

El diálogo que hoy establecemos, es sin lugar a dudas, el inicio de un proceso que nos permitirá avanzar en la conformación de una región más cohesionada, de una región mejor articulada, que dé respuestas específicas a nuestras problemáticas.

En las condiciones de globalización, en las que se desenvuelven nuestras sociedades, el desarrollo regional es una respuesta fundamental… de ahí el carácter estratégico que éste tiene.

Tamaulipas y San Luis Potosí están unidos por una geografía política. Sin embargo, nos estrecha más, el compromiso de encontrar alternativas de progreso y bienestar que reafirmen nuestra responsabilidad con la gente.

Por esa razón, para nosotros es importantes establecer nuevos esquemas de colaboración entre los gobiernos.

Y lo que hoy se está acordando, con la firma de estos convenios, formaliza una estrategia más estructurada, más completa, más eficaz… más apegada a esa visión integradora.

Los convenios que hoy celebramos, en materia de seguridad pública y procuración de justicia, en desarrollo económico regional y en materia de desarrollo social, son el primer paso que damos para definir nuestra nueva agenda regional.

Con la coordinación entre las procuradurías, estaremos en mejores condiciones para elevar la respuesta institucional, en la prevención y castigo a los delitos…

Estaremos en mejores condiciones para construir un sistema de justicia más ágil; que dé mayores satisfacciones a la ciudadanía en esta importante demanda.

Con el convenio de desarrollo económico regional, como nos han explicado, habremos de promover alianzas para aprovechar las ventajas del Tratado de Libre Comercio en la consolidación de un corredor textil, que nos permita insertarnos, más competitivamente, en la dinámica de una de las industrias con mayor crecimiento y generadoras de empleo en el país.

Asimismo, acordamos cooperar más estrechamente para agregar valor a las actividades económicas de la región, que como la agroindustria y la ganadería, multiplicarán los beneficios derivados del potencial agropecuario.

Con el convenio de desarrollo social que proponemos, buscamos consolidar un Plan de Desarrollo Regional de las Huastecas; con él abrimos mejores perspectivas de progreso para los habitantes de esa zona en términos de salud, educación, alimentación, combate a la pobreza, infraestructura social y desarrollo productivo.

Licenciado Silva Nieto. Vivimos en un momento de redefiniciones, que hoy toman forma a partir de las regiones.

La formación de una nueva geografía para la localización de las actividades económicas, está haciendo necesaria la modificación de las relaciones políticas entre los estado -y más entre entidades colindantes que tienen una parte de su vida ligadas funcionalmente-.

Todo esto, da cuenta de una necesidad histórica, de lograr un desarrollo regional armónico.

Sé, que juntos podemos crear una región de gran empuje, equilibrada y plenamente cohesionada.

Una región capaz de aprovechar en toda su magnitud las oportunidades de futuro.

Sé, que juntos podemos establecer verdaderos puentes de entendimiento y cooperación, que con bases firmes y criterios claros, nos lleven a la realización exitosa de proyectos comunes.

Y, que al mismo tiempo, nos posibiliten hacer coincidir las prioridades nacionales con las prioridades de nuestros estados.

En un entorno como el actual, no debemos permitir esfuerzos aislados; somos conscientes y sensibles a la necesidad de establecer alianzas estratégicas, de crear agrupamientos… estamos conscientes de la necesidad de hacer región.

Queremos conformar una región que se complemente y comparta responsabilidades en los aspectos que más preocupan a nuestras comunidades.

Si en alguna medida la globalización, desde afuera, presicribe la configuración y el perfil de nuestros estados; las regiones están obligadas a replantear lo que los gobiernos pueden hacer desde adentro.

Por eso, los tamaulipecos estamos empeñados, en propiciar un espíritu nuevo de cooperación y colaboración entre nosotros.

Así lo hemos estado haciendo y esperamos que las acciones que se desencadenen de éstos convenios, generen una contacto más cotidiano de quienes tenemos responsabilidades de gobierno.

Los tamaulipecos estamos listos para cumplir los acuerdos que aquí se establecen.

Reitero mi deseo, de que estos encuentros, sean el inicio de un diálogo permanente y cordial.


 06/02/12