DISCURSOS : DICIEMBRE DE 1999 : 25 DE DICIEMBRE
 

 

 

Mensaje del licenciado Tomás Yarrington Ruvalcaba, gobernador del estado de Tamaulipas, durante las festividades de la navidad, el 25 de diciembre de 1999.

Amigas y amigos, estamos celebrando la navidad.

Para mi familia, como para todos los hogares tamaulipecos, ésta época es muy especial.

Es ocasión de alegría y esperanza, de expresar afinidad, respeto y cariño entre familiares y amigos.

Es tiempo para la convivencia sana, cuando los hijos y los hermanos se reúnen en torno a sus padres para estrechar lazos fraternos. Es oportunidad para la reflexión y para compartir la práctica sincera de dar con generosidad, y recibir con humildad.

La época navideña despierta entre mujeres y hombres los mejores sentimientos.

Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad. Es el mensaje que recorre el mundo en estos días.

Es un mensaje siempre vigente, válido aquí y ahora, para todos nosotros.

Escuchar ese mensaje y vivirlo día con día, nos debe dar a todos los tamaulipecos fuerza para actuar positivamente y superarnos.

Nos debe dar aliento para dar lo mejor de nosotros mismos.

Para lograr que nuestra familia se mantenga siempre unida y nuestros hijos puedan tener una vida digna.

Veo el futuro con optimismo.

Creo que cada familia tamaulipeca, que en cada hogar impera el espíritu del trabajo y la superación, del amor y la esperanza.

Quiero este día enviar un saludo muy personal a todas las familias, a las que viven en Matamoros, en Miquihuana, en Nuevo Laredo y Tampico, a las que viven en la costa, en la región cañera, a las del cuarto distrito y a las del centro del estado.

Les deseo a todos una muy feliz navidad y una vida llena de realizaciones.

Estoy seguro que juntos y en unidad lograremos dar a la familia Tamaulipeca la felicidad y el bienestar que se merece.

Vamos a festejar todos, en paz y con mucha armonía, esta inolvidable navidad.