|
DISCURSOS : NOVIEMBRE DE 2001 : 27 DE NOVIEMBRE |
|||
|
Mensaje del licenciado Tomás Yarrington Ruvalcaba, gobernador constitucional del estado, pronunciado durante la entrega del premio estatal al voluntariado 2001, llevado a cabo en ciudad Victoria, el 27 de noviembre de 2001. Ciudadano presidente municipal... licenciada María Antonieta Morales de Yarrington... presidenta del sistema Dif Tamaulipas... amigas y amigos. Me da mucho gusto estar en este extraordinario evento, en el que se reconoce la labor ejemplar y solidaria del voluntariado tamaulipeco. He dicho... de manera reiterada... que en Tamaulipas esta es la hora de poner en el centro de todas nuestras acciones... de todas nuestras políticas... al ser humano. Desde el gobierno... así lo hemos entendido... así lo estamos haciendo con responsabilidad y con un compromiso muy serio. Pero adicionalmente... no deja de ser motivo de enorme satisfacción... encontrarse con personas desinteresadas... con gente que busca ayudar a los demás por humanismo... que lo hace aun a costa de su propio tiempo y de sus propios recursos. Creo que ese es un mérito... que debe reconocerse y valorarse en toda su dimensión. No me cabe la menor duda... que el mérito de los voluntariados es muy alto... porque hacer la vida más agradable a los demás... atender sus necesidades... velar por su realización... procurar su felicidad... es algo que deja huella y un espíritu de mejora, que permite que cualquier problema se vea más pequeño... y sea --al mismo tiempo-- más fácil de superar. Por eso, creo que este acto debe de hermanarnos... debe ser un estímulo para quienes trabajamos por reivindicar la idea de ser una verdadera comunidad... que trabaja unida... que comparte metas y se da la mano para conseguirlas... de manera que todos puedan tener una vida digna. Sobre todo de los que menos tienen... de quienes requieren nuestra ayuda... asistencia y trabajo humanitario. Por eso... la labor que cotidianamente realiza el voluntariado en la entidad... creo que debe de reconocerse como lo que es... debe reconocerse como un gran movimiento a favor de un nuevo humanismo... que se expresa en su lucha contra las enfermedades... llevando alimentos a los que más necesitan... cuidando y procurando la salud... o llenando de alivio y esperanza a grupos que atraviesan por situaciones difíciles. Con su tarea... ustedes reivindican los valores... son forjadores de una historia llena de logros, con un verdadero rostro humano... representan para todos nosotros... una actitud positiva ante la vida... que tanta falta hace en la sociedad actual. Bienvenida pues, la idea de reconocerles... que bueno que la organización de las naciones unidas haya decretado el 2001... como el año del voluntariado en el mundo... y que en Tamaulipas nos sumemos... con entusiasmo... con respeto... a esta merecida celebración. El premio estatal al voluntariado 2001, es la forma en que los tamaulipecos queremos participar de este noble movimiento... y en esta ocasión, reconocemos a diez voluntariados excepcionales... a diez organizaciones tamaulipecas, que son ejemplo... que poseen una marcada vocación de servicio a la comunidad. De la misma manera... como lo ha señalado María Antonieta, este reconocimiento debe llegar a todas aquellas personas, que desde cualquier rincón de nuestro estado actúan transformando el dolor en esperanza. Su altruismo... su solidaridad... su esmero y deseo de hacer el bien a los demás... es un aliciente de esperanza y de fuerza para todos. Lo que nos dejan... su ejemplo, debe perdurar como una de las grandes virtudes y activos que tenemos... y con ello enseñar a las nuevas generaciones a ser solidarios... porque para nosotros ser solidario es capacitarlos para la alegría... para lograr una vida gratificante... para la verdadera libertad. Hago extensivo este reconocimiento a todos los voluntariados de Tamaulipas. Felicidades... muchas gracias por su obra.
|
||||
|
||||