DISCURSOS : JUNIO DE 2005 : 30 DE JUNIO

 

 

 

Palabras de Tomás Yarrington en el Foro de Desarrollo Social, realizado el 30 de junio de 2005 en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

Me da mucho gusto estar aquí, en Chiapas, vértice de México, mosaico de mexicanidad, tierra de Belisario, de Sabines, de Rosario, de lagos y cascadas, de ancestral riqueza cultural.

Tierra de contrastes y desigualdades, pero también de ilusiones y posibilidades.

El gran pendiente del estado mexicano es abatir la pobreza y la desigualdad social.

Todos los días nos lo grita este México de violencia y marginación; de miedo e inseguridad; de pobreza y miseria; de inequidad de género, de discriminación, de impunidad y de carencia de capacidades y oportunidades.

Es un hecho, estamos frente a una crisis social estructural.

Lo afirmé en Guadalajara, ha llegado el tiempo del acuerdo, aquí en Chiapas, lo digo con firmeza, ha llegado el tiempo de establecer una política social de estado.

Hacerlo, será pactar el contenido social de la democracia en México.

Precisamos una política social pactada, para responder a 34 millones de mexicanos que no terminaron la educación básica, a dos millones de niños que no van a la escuela, a las necesidades de los indígenas, al envejecimiento de la población, al avance de las enfermedades crónicas y degenerativas, a las contradicciones sociales que se viven en las zonas urbanas y marginadas, y al abandono y la migración del campo.

Tan importante es hacerlo, como importante es fortalecer las instituciones del país, y el poder ciudadano.

¿qué hay que hacer?

1. Alcanzar un crecimiento económico sostenido, porque es el empleo productivo la solución de fondo, para elevar el bienestar social.

2. Elevar la recaudación fiscal, para que el estado cumpla su obligación de redistribuir recursos y generar oportunidades para la población, a través de mayor inversión en infraestructura, proyectos productivos, salud, educación, vivienda y seguridad social.

3. Otorgar el reconocimiento de mayoría de edad a las regiones, dejar que estados y municipios manejen los recursos que se destinan para el combate a la pobreza, en el presupuesto federal.

4. La pobreza se combate de manera integral, no avanzaremos con acciones aisladas, hay que crear la Comisión Nacional de Desarrollo Social y Humano, para articular el esfuerzo de todas las dependencias, que tienen responsabilidad con el desarrollo social y el combate a la pobreza.

5. Para acabar con el desequilibrio regional, revisar el convenio de coordinación fiscal y canalizar recursos adicionales, etiquetados, para la inversión en infraestructura y formación de capital social, en las regiones más atrasadas, recursos en cuyo ejercicio se garantice la vigilancia, por parte de los tres órdenes de gobierno y la sociedad civil.

6. La asistencia social en un régimen democrático, es compromiso con las familias que viven la violencia, con las personas con discapacidad, con los adultos mayores, con las madres adolescentes, hay que elevar el rango de la asistencia social, para hacerla más eficaz.

7. Abramos espacios para la participación de las organizaciones de la sociedad civil, en el combate a la desigualdad, con una nueva relación fundada en el respeto a su autonomía, y en la transparencia en el manejo de los recursos.

8. Que toda acción de gobierno se guíe con criterios que incluyan: equidad de género, desarrollo sustentable, formación de capital social, respeto a las tradiciones y cultura de los pueblos indígenas , y sobre todo, participación social y rendición de cuentas.

9. De manera especial, la política social de estado que propongo, coloca en el centro de sus acciones al ser humano, a la familia, porque es la familia la que enfrenta los retos y desafíos del mundo que vivimos.

10. La base de toda política social exitosa es la educación.

Asumo con convicción, mi compromiso con la educación y la universidad pública, con las ciencias, la tecnología, las humanidades, el arte y la cultura.

Refrendo mi apoyo a un sistema educativo que vuelva a ser fuente de equidad y de movilidad social.

Es tiempo de recuperar el poder transformador de la educación.

Señoras y señores:

La política social de Estado que propongo, será el fruto del acuerdo de todos los actores políticos, sociales y económicos del país.

Porque un país como el nuestro, no puede, no debe, permitirse por más tiempo, un proyecto de nación excluyente, donde unos pocos tienen todo y millones carecen de lo indispensable.

Hagamos ya la revolución de las conciencias, para asegurar que cada mexicano, en cualquier rincón de la república, pueda elegir con libertad un proyecto de vida, que por el solo hecho de ser mexicano, el estado garantice la vigencia plena de sus derechos, en condiciones de equidad, inclusión, respeto y dignidad.

Para lograrlo, sólo es necesario volver a creer, recuperar el poder creador y generoso de nuestra nación, volver la mirada a nuestra historia, a nuestros acervos éticos, a nuestros valores, acordar entre todos una política social --que desde lo social-- permita transformar nuestras condiciones de vida, con democracia, diálogo y en la afirmación del poder ciudadano, para darle a México, una nueva historia.