Desarrollo Social
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
30 de junio de 2005

 


Conclusión.

Aquí estamos.

Desde Chiapas, unidad democrática le dice a la nación que creemos… que soñamos y trabajamos por un país diferente.

Que estamos comprometidos con un México que brinde oportunidades de progreso para todos… que recupere el valor de la cooperación, de la solidaridad,

que prospere al fortalecer el poder ciudadano, en la convicción de que en una sociedad, lo que aflige a uno de sus individuos, afecta a todos.

No, no es casual que estemos en Chiapas, para reflexionar sobre la agenda social pendiente.

La nación debe ver que la diversidad de Chiapas, es la diversidad de México, que tenemos que asirnos de ella, para dar forma a un proyecto nacional incluyente.

La nación debe escuchar que si bien Chiapas es nuestra causa indígena, frontera, región de fortalezas, de olvidados, de profundos desequilibrios, es también oportunidad para la reconciliación, para la paz, para iniciar un proyecto de país, en donde las causas justas de unos, sean causa y bandera de todos.

En lo social, hay que romper esquemas.

Atrevámonos a soñar, con un futuro diferente y mejor, hagamos acuerdos que entretejan esos sueños, en la mejor tradición de las culturas indígenas, con un nuevo espíritu solidario, eficaz, que penetre al estado mexicano y a la sociedad civil.

El 2006 es punto de arranque para iniciar esta gran obra, movilizar toda la fuerza de la gran nación mexicana… en una alternativa de desarrollo y crecimiento, que de una vez por todas, logre los objetivos plasmados en nuestra carta magna.

En un país en donde se premie el esfuerzo individual, el carácter y la determinación por salir adelante… cada individuo alberga en su interior un sueño… salir adelante… crecer sano… prepararse bien… tener un buen empleo… formar un patrimonio… tener una familia… progresar… y que a sus hijos les vaya bien.